La bodega Mar de Envero presenta su nuevo vino: «Volandia», un mencía con denominación de origen Ribeira Sacra

MMar de Envero: Volandia, mencía D.O. Ribeira Sacra

10/10/2019

Próximamente, la bodega Mar de Envero presentará su nuevo y sorprendente vino: Volandia, un monovarietal de mencía con denominación de origen Ribeira Sacra —subzona de Amandi—, y una producción limitada a 2700 botellas numeradas.

MMar de Envero: Volandia, mencía D.O. Ribeira Sacra

Con este lanzamiento, el enólogo Manyo Moreira cumple su deseo de volver a trabajar con esta variedad de uva, pero ahora en esta zona, donde ha encontrado las mejores condiciones para elaborar los vinos que le gustan. Igualmente, supone un nuevo paso en su firme convicción de explorar y poner en valor las variedades autóctonas gallegas.

MMar de Envero: Volandia, mencía D.O. Ribeira Sacra

Volandia es un crianza especialmente destinado a los apasionados y curiosos del vino, que disfrutan analizando todos los detalles sensoriales para apreciar hasta los más mínimos matices. Se trata de un vino color rojo picota, goloso, redondo y sedoso, con una acidez bien integrada que lo hace vivo y enérgico. Agradece el tiempo en copa ya que, a medida que se abre, amplía su registro aromático: cerezas, moras, arándanos, tierra, setas, violetas, jazmín, notas especiadas como el tomillo y la pimienta negra, regaliz negro acompañado de ligeras notas balsámicas.

MMar de Envero: Volandia, mencía D.O. Ribeira Sacra

A diferencia de otros mencías al uso, más comunes en la zona, Volandia ha implicado un proceso de elaboración más complejo que lo hace único y especial. Se ha partido de un compañero inmejorable, como son las cepas de entre 50 y 100 años de antigüedad, de las que una gran parte se conserva todavía en vaso.

MMar de Envero: Volandia, mencía D.O. Ribeira Sacra

La vendimia se realizó de manera totalmente manual, recogiendo la uva en cajas apilables de 20 kg para preservar la integridad de las bayas. El siguiente paso fue una maceración prefermentativa en frío de varios días, a la que siguió una fermentación alcohólica a temperatura controlada. La crianza se llevó a cabo durante 12 meses en barricas de roble francés de 400 litros. De ellas, el vino pasó a reposar en depósitos de acero inoxidable, encontrándose en estos momentos con la maduración en botella.